Para que la Santa Sede eleve un Siervo de Dios al honor de los altares, exige un milagro, científicamente probado obtenido por intercesión del mismo Siervo de Dios. Ese milagro tiene que ser conseguido por los fieles con sus oraciones y sacrificios. A tal fin fue difundida la Liga de Oración y Sacrificio para las Causas de Canonización de los Videntes de Fátima Francisco y Jacinta Marto.
Desde su sede fueron enviadas a todo el mundo centenares de millares de fichas de inscripción en la Liga, habiéndose recibido no sólo millares de peticiones de inscripción sino también centenares de cartas de aprobación de esta Liga, por parte de Cardenales, Arzobispos y Obispos en sus diócesis.
Las personas que voluntariamente se inscriben en la Liga se comprometen a:
1. Practicar las virtudes que caracterizan a Francisco y Jacinta Marto.
2. Rezar y hacer sacrificios, pidiendo a Dios la Canonización de los Videntes.
3. En sus dificultades espirituales y temporales recurrir a Francisco y Jacinta, pidiéndoles gracias o el milagro necesario para su Canonización.
Actualmente millares de peregrinos visitan Fátima, rezan junto a las tumbas de Francisco y de Jacinta y visitan la casa en donde nacieron. Otros, por escrito, comunican al Postulador las gracias alcanzadas por intercesión de los dos Pastorcitos. Esas gracias son de naturaleza muy diversa: ayuda en la enfermedad, operaciones, obtención de vivienda o empleo, buenos resultados escolares, protección en desastres, partos, procesos jurídicos, buen matrimonio, ayuda en aflicciones espirituales, regreso a la Iglesia, a la casa paterna, armonía en el hogar, solución de problemas económicos, liberación de la droga, del alcohol, etc.
Hasta el año 2000, la intención principal fue alcanzar el milagro exigido para la Beatificación. Hoy se pide un nuevo milagro, para la Canonización de los dos Pastorcitos, ya Beatos